Hoy me dio el mal de domingo. El mal de la semana que se terminó y la que comienza, el mal de hacer corte de caja cada siete días. Es como el fin de año sólo que 52 veces al año, aunque en realidad no me da tan seguido.
Hoy siendo domingo me sentí preocupada, ansiosa. Ansiosa no de looking forward, sino ansiosa de cansancio, temor y preocupación por lo que depara la siguiente semana, el trabajo que no me gusta, de un pasado tan cargado de experiencias y la existencia que aunque siempre es monótona, este día de la semana me pesa más.
Me preocupa no tener energía, no tener ganas más que de dormir en los momentos de vigilia, y de no poder cerrar los ojos cuando faltan pocas horas para que me tenga que volver a levantar… de no poder disfrutar los días soleados y cálidos de este mes de marzo porque de lo único que tengo ganas es de dormir.
Realmente me siento abrumada por la violencia, lo peor de todo es que no es que me haya llegado a mí directamente. Ninguno de mis conocidos ha sido aun victima del narco, y de verdad espero que no suceda. Pero no puedo mantenerme al margen de lo que escucho por todos lados, muertos, ejecutados, asaltos, daños colaterales que terminan afectando a civiles que ni la deben ni la temen.
Además, y en un plano más personal y esotérico, hace poco escuche a una compañera de trabajo mencionando que en marzo hay mucha energía, que la energía no es positiva ni negativa, sino mas bien neutral, pero que cada quien la canaliza de manera diferente. No sé si hay mas energía porque es marzo, pero definitivamente hay demasiada energía estos últimos días, y por lo que percibo, no ha sido energía aprovechada muy positivamente.
Puede ser también que me haya sugestionado esto, pero estas semanas si he escuchado de muchos amigos que han chocado, gente muy cercana a mi con severos problemas de salud, conflictos en el trabajo, gente cercana a la que le han clonado tarjetas y han sido víctimas de fraudes, mi coche se lo llevo la grúa ayer (arbitrariamente por supuesto, si no no me estaría quejando) etc. etc. No sé si es la energía (yo creo que si a continuación explicaré porque) pero definitivamente creo que ésta es una de esas épocas en las que llueve sobremojado…
Entonces lo del narco es como una representación en macro, violencia explícita, de la mala energía que percibo en mi universo micro (tengo la sensación de que eso que acabo de escribir es una burrada), o bien que he estado siguiendo las noticias con mas asiduidad estos días y estoy sugestionada fijándome en las cosas negativas, aunque me inclino a pensar que estos días han sido efectivamente mas conflictivos y llenos de contrariedades en general.
Otra cosa que se me viene a la mente, sobre todo con lo de la muerte de dos estudiantes del Tec en Monterrey, es como los jóvenes no tenemos muchas ganas de protestar. Muchos han hablado sobre lo indignante de la situación pero los jóvenes hemos dicho y hecho poco o nada. La mayoría atiende con fe ciega a las instrucciones del Rector del Sistema de no hacer ningún tipo de protesta. Hace rato leía en una columna que es hasta ahora que los niños ricos de universidades particulares saben lo que es la mano dura del ejercito, que entre a la universidad y que no haya manera de encontrar respuestas a los sucedido, y aun así las máximas protestas son minutos de silencio y una reticencia de los directivos a hacer alusión a lo sucedido, no sea que se vayan a crear fricciones en la calida relación entre el Sistema Tec y el actual gobierno.
Sobre la energía
Otro punto que quería abordar en este post, es lo de la energía. Si ya se que estoy un poco traumada y sugestionada, pero creo que la idea no es tan descabellada.
El otro día pensaba que puede que sea cierto. Es decir, el cerebro humano tiene capacidades que siguen siendo un enigma para la medicina. Hay casos de gente que por alguna cirugía les implantan placas metálicas en la cabeza y son capaces de captar señales de radio con solo juntar los dientes.
Sí, la cabeza de una persona, con sólo un pedazo de metal puede hacer lo mismo que un radio (que necesita estar conectado a la luz, además de muchas otras piezas y cosas que lo componen, lo siento no soy experta en electrónica, ja como siempre, hablo al tanteo y guiada por mi ‘sentido común’). Entonces me pongo a pensar, en el ambiente no sólo hay ondas de radio, deben existir flotando muchas ondas más de todo tipo y cantidades de energía que ni nos imaginamos. Y seguramente el cerebro capta de alguna u otra manera todo este tipo de energía, además de que el cerebro mismo debe albergar una cantidad importante en forma de impulsos eléctricos. Entonces puede que las personas se vean afectadas de alguno u otro modo si la energía, en cantidad o calidad se modifique.
Y luego ya desvariando un poco más sobre este asunto con mi madre, ella preguntó, "oye, pero entonces, si una persona se muere, su energía se queda?". A la conclusión a la que llegamos es que así debe ser, es decir, cada persona funciona con cierta cantidad de energía, y seria poco razonable contrariar las enseñanzas de Einstein: “La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma”, por lo tanto si una persona se muere, su energía no se destruye, puede que se transforme, pero ahí sigue… ¿Qué loco no? Pero no me suena descabellado, como ya había mencionado antes.
En fin, tenía mucho que no escribía, y estos días he tenido como un ataque de verborrea cibernética, incluyendo Facebook y ese tipo de cosas (es en realidad son más las ganas de escribir cosas que se me vienen a la cabeza que el hecho en si de escribirlas…) y este blog contribuye a disminuir mi ansiedad por comunicarme con el mundo en estos días…
P.D. una disculpa por la falta de acentos, este teclado esta en ingles y poner cada acento significa presionar Alt + cuatro dígitos… es viernes en la tarde así que la verdad solo se incluyen en este texto los acentos que el corrector de Word señalo… es malo pero es lo que hay jaja…
Como dice la descripción de este blog, nació sin que me diera cuenta. Un día en que estaba enojada se me ocurrio plasmar eso en algún lugar: ¿por qué no, me dije, en el blog que alguna vez saqué para subir fotos de no sé qué y que luego no usé?
Y así comenzó, primero sí escribí algunas cosillas, el primer post hasta causo polémica, jaja. Pero ahora que veo lo que he escrito, la verdad es que tiene puras tonterías en general. Y bueno, no es que quiera aqupi elaborar una apología a la mediocridad de la mayoría de los posts de este blog, pero creo que eso se debe a un concepto erróneo de blog que en algún lado de mi mente anda flotando.
Me he dado cuenta de que cada que pienso en escribir algo, algo que podría subir al blog,, que quisiera subir al blog, resulta ser demasiado personal, demasiado evidente y poco conveniente para algunas situaciones. Y entonces me frustro. El concepto de blog-como-diario en el que pongo mis pensamientos cotidianos y mis más oscuros deseos e intenciones resultó ser un enfoque fallido para un espacio susceptiblemente público. Además hay otros factores que influyen:
1. No poder escribir un post de corrido: Muchas veces me llega la inspiración y en lo que estoy escribiendo surge algo urgente por lo que debo de interrumpir el complejo y delicado proceso creativo (jaja). Entonces se me va la inspiración y cuando intento terminar lo que escribía resulta que queda mal :S
2. No me gusta lo que escribo: a lo que viene la pregunta, ¿entonces para qué carajos abrí un blog? la respuesta no es clara, como ya especifiqué arriba, fue sin querer. ¿Para que quiero un blog si al final no quiero que la gente lea lo que escribo, o lo que siento (y eso que mi audiencia es muy, pero muy reducida, aunque probablemente haya más lectores de los que realmente estoy al tanto (ay ajá...))? la respuesta no la conozco, y aunque tal vez no exista motivo aparente, tampoco tengo ganas de cerrar el blog, qué tal que un día las musas m e iluminan y escribo mi obra maestra en un post.
3. Falta de inspiración: jaja qué flojera escribir por escribir, qué flojera escribir de nada (entiéndase nada como un concepto al cual le otorgo una connotación 100% personal, puede que algo sumamente descriptivo no tenga relevancia para mí, en este momento la falta de relevancia se equipara al concepto de nada al cual me refiero). Ya sé que dos que tres de mis posts son de eso, de nada, al menos de nada demasiado comprensible, ja. Tal vez eso se debe a un poco productivo terror al vacío que inspira saber que hay un blog que espera a ser retacado con caracteres, lo cual tiene como consecuencia el aumento de la entropía cibernética , para que al final mi blog se sume a la pila de bits que atascan la red con cosas sin sentido.
En fin, a lo mejor a muchos les pasa lo mismo. O a lo mejor la idea de blog como diario no es tan erronea, más bien puede que haya otras personas dispuestas a compartir lo que implica, personas más valientes que critican el mundo y hablan de sus "cosas" sin importar que también sus ideas sean criticadas, o simplemente personas más listas que escriben lo que quieran con identidades falsas... tal vez eso es lo que debiera hacer...
No sé si es el clima, la iluminación del sol, el viento que hace que mis pensamientos dentro de mi cabeza se desordenen. Ando desubicada. En un estado mental en el que todo se ve tan real que parece ficticio. No sé si son estos días soleados de pre-invierno que hacen que todo se vea tan brillante. Me cuesta trabajo calcular las distancias, la comida sabe más rico de lo usual, siento un frío tremendo. Me siento como si estuviera dentro de uno de mis sueños, en los que pasan cosas inverosímiles, tan tangibles. Me siento feliz, pero con una felicidad desbordada, fisiológica, perceptiblemente química, y no sé cuánto vaya a durar, pero es lo de menos, ¡se siente tan bien!
Creo que ya descubrí por qué me gusta el calor. Desde hace varios años tengo una aversión por el frío, y una filia muy marcada por el clima cálido, incluso llegué a pensar que soy de sangre fría, sí como los reptiles y qué. Una de las razones por las que no me gusta el frío es porque de verdad sufro con esa sensación, no encuentro manera de disfrutarla, cuando tiemblo de frío todo mi cuerpo está contraido, en tensión, es imposible relajarme...
En cambio con el calor, todo es diferente. Es cierto que el calor puede ser también incapacitante, pero tengo mejor desarrollada la capacidad para disfrutarlo. Siempre puedo dormir por más calor que haga, con el frío no, y dado que dormir es uno de mis placeres más grandes, entonces este es un punto a favor del calor.
Pero hay otra cosa. Con el calor se siente más. Sí, es muy lógico: con menos ropa, se puede sentir más. La piel queda libre y se puede sentir el sol, el aire, la lluvia y otras pieles, a diferencia del frío, en donde bajo tres centímetros de ropa no se siente ni una aguja (siempre que la aguja mida menos de 3 cm jaja).
Y para otros efectos, creo que también el calor es una circustancia más favorable. Por ejemplo cuando hace frío, uno se quita de ropa para saltar a la cama y taparse. Cuando hace calor uno se quita la ropa y puede pasear por la vida sin mayores preocupaciones.
Cuando se trata del tacto, mi sentido favorito, el calor lleva todas las de ganar.