martes, 5 de abril de 2011

las 5 ya van a dar

Yo no sé porque, a estas horas, en las que el trabajo se vuelve un tedio, en el que los pendientes pueden esperar a mañana, me dan unas ganas tremendas de escribir.

Escribir sobre lo mucho que siento, porque sí, siento mucho.

Por alguna extraña razón, mis ciclios infradianos hacen que mi cerebro se revolucione, y me entra una sensación extraña, como de que quiero decirlo todo, y no puedo.

Vienen pensamientos y palabras en tropel, y antes que pueda evitarlo se me escapan. No puedo detenerlos, huyen y luego me sigo sintiendo igual, y sin poder escribir nada en concreto.

Casi siempre me pongo a recordar, a reflexionar

[no sé cómo fue
en realidad no recuerdo ni como sucedio todo, como comenzó
¿qué hubiera sido mejor?]

--------------------------------------------------------

Casi siempre me dan épocas en que escribo cosas. La más fructífera fue en Buenos Aires. Me gustaba lo que escribía, pero lo perdí... bueno, más bien todo eso se fue en mi cuaderno que estaba en mi bolsa el día que nos robaron el coche... cómo me dolió. Y pensar que quienes se lo llevaron no lo deben haber tirado por ahi. Ojalá alguien lo haya encontrado. Ojalá alguien haya tenido el morbo suficiente para leer su contenido. ¡Hasta ilustraciones y recortes tenía!
Quien lo haya encontrado, y si lo leyó, se acercó a lo que un día fui enteramente yo.
¿Porqué lo perdí?
Creo que algunos restos fueron rescatados en este blog, desafortunadamente no todos, y seguramente tampoco los más interesantes.

Un minuto de silencio
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...


No hay comentarios: